La Osteopatía Craneosacral es una forma sutil y muy profunda de ayudar al cuerpo en sus procesos naturales de curación, ayudando a incrementar la vitalidad y el bienestar. Es eficaz en lograr cambios estructurales, sin embargo tiene aplicaciones a muchos niveles de enfermedad y dolor.
El Osteópata Craneosacral se entrena para utilizar su palpación en el diagnóstico de cómo el cuerpo se ha estructurado y funciona alrededor de los bloqueos o lugares de restricción. La forma de palpación utilizada para ayudar al cuerpo a liberar sus resistencias y bloqueos es muy suave, y ello permite que los ritmos y las pulsaciones inherentes más profundas se expresen con libertad.
Las técnicas utilizadas por el osteópata tienen la finalidad de estimular la salud en una zona de resistencia o disfunción. Este proceso de autosanación emerge del propio cuerpo del paciente; no es algo que haya que dar al paciente, sino que es algo que siempre está presente, incluso en las condiciones de enfermedad más severas o en las zonas más alteradas. Así pues, la impronta de la salud y el equilibrio siempre están presentes en nuestro interior y sólo necesitamos reconectar con ella para que ocurra la curación.
El terapeuta percibe los patrones de movimiento intrínsecos del cuerpo, sus ritmos, pulsaciones y de esta manera detecta las zonas de bloqueos o resistencias; así ayuda a la liberación de éstas resistencias en tejidos, huesos y líquidos y fomenta una revitalización de todo el cuerpo.
En la Osteopatía Craneosacral se percibe el cuerpo en movimiento constante y el corazón de este movimiento es un pulso vital sutil, nombrado ritmo craneosacral. Surge en el núcleo del cuerpo, en el cerebro, la médula espinal y los líquidos que los bañan, o sea, en la totalidad del Sistema Nervioso Central.
Se siente como un ritmo de marea por todo el cuerpo y la conciencia de su movimiento revela a las manos expertas, abundante información. Movimientos de tejido alrededor y dentro de articulaciones y relaciones vertebrales e incluso movimientos sutiles de líquido y de tejidos de los órganos pueden ser percibidos, ofreciendo información importante sobre el funcionamiento y el estado de salud del cuerpo en su totalidad.