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REFLEXOLOGIA PODAL


La Reflexología Podal es una terapia complementaria y holística que se basa en la idea que en “El todo está contenido en cada una de sus partes”. En una parte del cuerpo (Microcosmos) podemos encontrar todo el cuerpo (Macrocosmos). Aplicado a la Reflexología Podal significa que en los pies vemos el reflejo de todo el resto del cuerpo. De tal forma que podemos, al masajear  las diferentes zonas del pie, tratar las dolencias y enfermedades de los órganos. El fin de este tratamiento es activar las defensas propias del cuerpo para fomentar una autocuración del organismo.
¿Porqué el pie?, es una cuestión de comodidad, al igual que a un acupuntor le resulta más cómodo utilizar la oreja. También puede utilizarse la mano, pero resulta más difícil identificar algunos puntos reflejos.
En nuestro cuerpo el sistema nervioso es el responsable de transmitir estímulos externos al celebro y desde allí otra vez a los músculos y órganos internos. Con la reflexología estimulamos las terminaciones nerviosas en la planta del pie mediante el masaje con las manos. A continuación son estos circuitos nerviosos los encargados de transmitir el estimulo externo al órgano interno correspondiente. Si un órgano pierde su equilibrio funcional, empieza a depositar pequeños cristales de ácido úrico en los capilares sanguíneos de la zona del reflejo correspondiente.
 Al masajear la zona del reflejo se movilizan dos mecanismos de defensa dentro del cuerpo: En primer lugar, se disuelven los depósitos y la corriente sanguínea los transporta para que a continuación puedan ser eliminados por el sistema urinario y,  mediante el reflejo nervioso, se activa la circulación sanguínea del órgano correspondiente lo que le proporciona de nuevo, la alimentación que necesita.
 Aparte de la percepción física de nuestro cuerpo existe dentro y alrededor del mismo un campo energético. Con la reflexología activamos y equilibramos al mismo momento, en un plano más sutil, esta energía vital de cada órgano y de todo el cuerpo.

TERAPIA CRANEOSACRAL

La Osteopatía Craneosacral es una forma sutil y muy profunda de ayudar al cuerpo en sus procesos naturales de curación, ayudando a incrementar la vitalidad y el bienestar. Es eficaz en lograr cambios estructurales, sin embargo tiene aplicaciones a muchos niveles de enfermedad y dolor.
El Osteópata Craneosacral se entrena para utilizar su palpación en el diagnóstico de cómo el cuerpo se ha estructurado y funciona alrededor de los bloqueos o lugares de restricción. La forma de palpación utilizada para ayudar al cuerpo a liberar sus resistencias y bloqueos es muy suave, y ello permite que los ritmos y las pulsaciones inherentes más profundas se expresen con libertad.
Las técnicas utilizadas por el osteópata tienen la finalidad de estimular la salud en una zona de resistencia o disfunción. Este proceso de autosanación emerge del propio cuerpo del paciente; no es algo que haya que dar al paciente, sino que es algo que siempre está presente, incluso en las condiciones de enfermedad más severas o en las zonas más alteradas. Así pues, la impronta de la salud y el equilibrio siempre están presentes en nuestro interior y sólo necesitamos reconectar con ella para que ocurra la curación.
El terapeuta percibe los patrones de movimiento intrínsecos del cuerpo, sus ritmos, pulsaciones y de esta manera detecta las zonas de bloqueos o resistencias; así ayuda a la liberación de éstas resistencias en tejidos, huesos y líquidos y fomenta una revitalización de todo el cuerpo.
En la Osteopatía Craneosacral se percibe el cuerpo en movimiento constante y el corazón de este movimiento es un pulso vital sutil, nombrado ritmo craneosacral. Surge en el núcleo del cuerpo, en el cerebro, la médula espinal y los líquidos que los bañan, o sea, en la totalidad del Sistema Nervioso Central.
Se siente como un ritmo de marea por todo el cuerpo y la conciencia de su movimiento revela a las manos expertas, abundante información. Movimientos de tejido alrededor y dentro de articulaciones y relaciones vertebrales e incluso movimientos sutiles de líquido y de tejidos de los órganos pueden ser percibidos, ofreciendo información importante sobre el funcionamiento y el estado de salud del cuerpo en su totalidad.